El pasado viernes, el funcionario nacional confirmó la vuelta a la presencialidad “de forma progresiva” y “cuidada” en todo el país.
“Reafirmamos el compromiso con una presencialidad cuidada y segura en todo el territorio argentino de forma progresiva”, expresó en una conferencia de prensa.
Este sábado, Trotta señaló que el uso de tapabocas será obligatorio para los chicos mayores de 6 años. Alumnos y docentes deberán tener cubierta la nariz, la boca y el mentón cubiertos en todo momento.
Los niños de entre 3 y 5 años que cuenten con la autonomía para ponerse y sacarse el tapabocas por sus propios medios, utilizándolo todo el tiempo que sea posible. Mientras que los menores de dos años quedan exceptuados de su uso.
Los alumnos únicamente podrán quitarse el tapabocas en las clases de educación física, pero con exigentes medidas: 2 metros de separación en actividades sin desplazamiento y que no producen hiperventilación; 4 metros durante los momentos de recuperación, hasta que se recupere un ritmo respiratorio habitual; y 6 metros durante la práctica de la actividad, cuando el alumno está hiperventilando.
Por otra parte, los estudiantes de la modalidad especial que, por diferentes circunstancias relacionadas a la discapacidad, no estén en condiciones de utilizar el tapabocas durante la jornada escolar, deberán extremar otras medidas de prevención como el distanciamiento.