Este lunes, desde Río Grande, el presidente Alberto Fernández respaldó a su gabinete y a los gobernadores tras el fuerte llamado de atención de la vicepresidenta Cristina Kirchner el fin de semana pasado. Durante un acto de unidad en el que participaron, entre otros su hijo Máximo Kirchner y Sergio Massa, la ex Jefa de Estado, había recomendado a los ministros y legisladores oficialistas buscarse otro trabajo si no estaban a la altura.
Las palabras de Fernández se dan días después de que la vicepresidenta afirmara que aquellos funcionarios y legisladores que tengan "miedo" de defender los "intereses" del pueblo busquen otro trabajo.
"Todos dejamos de lado nuestras posiciones políticas y sólo nos dedicamos a poner la Argentina de pie. Hay que tener coraje para seguir gobernando cuando una pandemia se lleva puesta el mundo. A ese coraje, gracias", expresó el jefe de Estado.
Alberto dijo que se termina un año que nadie "imaginó" y que nadie hubiera preferido vivir, pero recordó que todo se dio sobre una Argentina "muy difícil de gobernar, que estaba en terapia intensiva", tras cuatro de macrismo.
"Cuando empezamos a darle los primeros medicamentos, para ver cómo la sacábamos de ahí, cayó la pandemia y encima nos contagió. Pero nunca bajamos los brazos", dijo.