El acto por el 230º aniversario de la ciudad fue encabezado por el intendente Leonardo Raimundoy tuvo lugar este miércoles por la tarde en el patio del Convento San Carlos, piedra basal del poblado histórico. La profesora Susana Scampini y el militar Luis Gallardo fueron declarados ciudadanos destacados. El niño Bautista Orellano recibió presentes por ser el primer bebé nacido en 2026.
La ciudad de San Lorenzo conmemoró este miércoles por la tarde el 230º aniversario de la formación de su poblado histórico con un acto oficial desarrollado en el patio del convento San Carlos, sitio emblemático ligado al origen histórico de la comunidad.
El encuentro comenzó con la entonación del Himno Nacional Argentino y continuó con una ofrenda floral en el cementerio donde descansan los frailes franciscanos. Posteriormente se realizó un toque de silencio a cargo del trompa Germán Martínez.
Luego, el fray Horacio Duarte evocó la figura de San Francisco de Asís al cumplirse 800 años de su muerte y efectuó una bendición con reliquias del santo. “San Lorenzo no es sin la presencia de los franciscanos, y los franciscanos no somos sin San Lorenzo. La historia da cuenta de esta relación. Los frailes aman San Lorenzo y por eso piden ser enterrados acá”, expresó.
Durante el acto, el intendente Leonardo Raimundo entregó placas de reconocimiento y distinciones a diferentes vecinos e instituciones. El granadero retirado Félix Fabricius recibió un reconocimiento especial, mientras que los directivos del jardín San Francisco de Asís recibieron banderas de ceremonia de la provincia de Santa Fe y de la ciudad.
Además, el párroco Fernando Pereyra recibió la bandera papal, que será ubicada en la parroquia San Lorenzo Mártir. A su vez, el jefe del Batallón de Arsenales 603, coronel Adrián Simeoni, entregó un presente al mandatario local.
También fueron distinguidos vecinos de destacada trayectoria. La profesora de Historia y Educación Democrática Susana Scampini fue declarada Ciudadana Destacada por su extensa labor educativa. La misma distinción recibió Luis Fernando Gallardo, militar sanlorencino retirado con rango de Capitán de Navío, con trayectoria en la Armada Argentina, misiones internacionales de seguridad y paz para la ONU, y funciones estratégicas en distintos países.
Como es tradición, los padres del primer niño nacido en el año, Bautista Orellano, recibieron un ajuar y una placa recordatoria. Asimismo, fue reconocido Sergio Omar Pasquini, quien tuvo a su cargo la recreación del rescate del sargento Cabral a San Martín durante el acto del 213º aniversario del Combate de San Lorenzo.
En su discurso, Raimundo realizó un recorrido por la historia de la ciudad y remarcó que “San Lorenzo no se fundó; San Lorenzo se formó”.
En este sentido, el mandatario recordó que, a diferencia de otras ciudades argentinas, San Lorenzo no posee un acta formal de fundación, sino que nació como consecuencia del asentamiento definitivo de los franciscanos en el convento San Carlos, en 1796. En ese sentido, destacó que el edificio religioso fue “el primer gran edificio de la región”, construido durante seis años “ladrillo por ladrillo”.
También señaló que la historia local tiene antecedentes aún más antiguos vinculados con la presencia jesuítica en la zona y sostuvo que el convento fue escenario de algunos de los episodios más trascendentes de la historia nacional.
Entre ellos mencionó el paso de Manuel Belgrano rumbo al norte argentino y el uso de herramientas del convento para la construcción de las baterías Independencia y Libertad, donde se izó por primera vez la bandera argentina. Asimismo, recordó el Combate de San Lorenzo de 1813 y reivindicó la trascendencia del Tratado de San Lorenzo de 1819, firmado en el refectorio del convento.
Al respecto, sostuvo que aquel acuerdo fue “el primero de los pactos preconstitucionales de la Argentina” y remarcó que allí aparecieron por primera vez conceptos como autonomía provincial, gobernador provincial y cooperación entre jurisdicciones, antecedentes directos del federalismo argentino.
El jefe del Ejecutivo local también evocó el combate de Punta Quebracho de 1846, cuando las fuerzas argentinas derrotaron a una escuadra anglo-francesa, y recordó que por la ciudad pasaron figuras históricas como Urquiza, Sarmiento, Sáenz Peña y Alvear.
Además, destacó el rol de San Lorenzo como polo de desarrollo industrial y comercial. De este modo el intendente puso el foco en el presente y el futuro de la ciudad. Enumeró obras públicas en ejecución y destacó grandes avances en infraestructura urbana, como la cobertura total de agua potable, el 83 por ciento de cloacas, el 99 por ciento de pavimento y el 97 por ciento de iluminación led.
En ese marco, mencionó la construcción de un jardín maternal modelo en zona sur, la renovación del sector de atención al público del Palacio Municipal, la ejecución de nuevos consultorios médicos y un área de rehabilitación en el CIC de barrio Mitre, además de la ampliación del Museo Histórico Conventual y el proyecto de creación de un museo de arte con obras patrimoniales de la Orden Franciscana.
También destacó la construcción del Centro Comunitario de barrio Las Quintas, la extensión de la rambla costanera y del centro comercial hacia el sur, y anticipó el inicio del Polo Tecnológico Educativo San Lorenzo.
“Nadie duda de que esta ciudad tiene un horizonte de crecimiento, de prosperidad y de avance. Un futuro que siempre está asociado con dos palabras acá en San Lorenzo: progreso y trabajo”, expresó Raimundo.
Tras las palabras del mandatario sonó la marcha San Lorenzo y se produjo el retiro de las banderas de ceremonia de las escuelas locales. Luego se desarrollaron un espectáculo musical de Patricia Verón y una presentación de danzas folklóricas a cargo del grupo Sentir de mi Tierra.
La jornada concluyó en el Pórtico de la Gloria, con el arrío de la bandera efectuado por los granaderos.
Además de los homenajeados y autoridades mencionadas, participaron ex combatientes de Malvinas, integrantes del Ejecutivo municipal, concejales, miembros de fuerzas de seguridad, funcionarios judiciales, representantes de instituciones, medios de comunicación y vecinos de la ciudad.
La Orden Franciscana arribó a la región en tiempos de la conquista y se estableció inicialmente a orillas del río Carcarañá con la misión de evangelizar a los pueblos originarios.
En 1790 los frailes se trasladaron a un lugar más apto para las comunicaciones y, tras varios años de trabajo, el 6 de mayo de 1796 se instalaron definitivamente en el convento San Carlos, edificio que se convirtió en el núcleo histórico de la ciudad.
Por este motivo, mediante la ordenanza municipal Nº 1052 de 1984, esa fecha fue establecida oficialmente como día de formación del poblado de San Lorenzo.